Hay muchos porqué para crear un proyecto como el de Can Taranda. De hecho hay muchísimos porqués, y un largo camino que nos ha llevado hasta este territorio natural privilegiado y una casa centenaria, en la que queremos practicar arte y artesanías que beben del Zen creativo.
Quizás para ir mostrando las respuestas lo más interesante sea empezar por el final. El para qué. Los para qué aparecen en un taller tras otro, como una confirmación de que el proyecto es necesario.
Los porqués fueron condiciones previas. Un camino.
Los para qué se centran en lo que sucede después. Un resultado.
¿Para qué organizamos talleres? ¿Qué pasa después de un taller?
El para qué esencial es ofrecer una experiencia significativa y diferente a las personas que asisten a los talleres. ¿Y cómo lo logramos?
- Al crear arte en un entorno natural, las personas sienten una mayor conexión con el medio y desarrollan una mayor apreciación por la belleza y la importancia de la naturaleza.
- El entorno natural proporciona una fuente de inspiración para los asistentes. Los desafía a pensar de manera más creativa y fuera de lo común. La creatividad brota de forma natural si se pone el marco adecuado
- El arte creado en la naturaleza puede centrar la atención sobre cuestiones ambientales y ayuda a concienciar al público sobre la necesidad de proteger el medio ambiente. En el caso de las prácticas del Zen creativo éste es un elemento central.
- La creación de arte en la naturaleza es una experiencia enriquecedora y única que ayuda a las personas a experimentar el entorno de una manera nueva y emocionante. La mirada y la comprensión de los ciclos vitales se acentúa, llamando a la creación y la reflexión.
- Crear arte en un espacio y tiempo compartidos promueve la colaboración. Involucrar a distintas personas en la creación es una experiencia particular en la que siempre se produce un aprendizaje entre los participantes. Hay un proceso individual y uno colectivo que se complementan.
- Los talleres siempre incorporan una parte de aprendizaje teórico y una práctica. Partiendo de la tradición oriental en la que la Naturaleza es la verdadera maestra a observar, nos lanzamos a la creación poniendo en el centro los cuidados. Reconectar con el cuerpo. Rescatar el eje ojo-mano y hacerlo mientras disfrutamos y creamos. El zen creativo se centra en el proceso, y eso es lo que cuidamos y atendemos en Can Taranda. La obra es el resultado natural de esos cuidados.
Y estos son los para qué de Can Taranda. Que las personas que vienen sientan, creen, reconecten, se cuiden, contemplen, aprendan y con